Tu sueldo es el mismo, tu mercado no: cómo calcular tu propia inflación
Soy Doña Caja, y llevo años viendo precios desde el mostrador. La cifra de inflación que dan en las noticias es un promedio; la que de verdad te toca es la de lo que tú compras, y hoy te enseño a sacarla con tus propios números.
Doña CajaAños contando dinero.
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¿Qué es la inflación y por qué no sube igual para todos?
La inflación mide cuánto suben, en promedio, los precios de una canasta de productos y servicios en un período. En Colombia la mide el DANE: en septiembre de 2026, la inflación anual llegó a 6,29 %, la más alta en dos años, según La República con datos del DANE. Esa cifra sirve para entender la economía, pero no describe tu mes.
Ese promedio mezcla miles de precios: comida, vivienda, transporte, educación, ropa y servicios. Si casi todo tu sueldo se va en comida y transporte, y esos precios subieron más que el resto, tu inflación es más alta que la del noticiero. Si vives con tu familia y no pagas arriendo, la tuya puede ser otra. Por eso dos personas con el mismo sueldo sienten el alza de formas muy distintas.
Paso 1: compara este mes con el anterior
No necesitas fórmulas de economista. Pon tus gastos de este mes al lado de los del mes pasado, categoría por categoría: mercado, servicios, transporte, comidas fuera y suscripciones. Mira en cuáles gastaste más y pregúntate si fue porque compraste más o porque lo mismo costó más.
Un ejemplo: si el mes pasado tu mercado costó 100 y este mes, con la misma lista, costó 106, tu mercado subió 6 %. Haz esa cuenta con tus categorías más grandes y tendrás tu propia inflación, la que de verdad pesa en tu bolsillo. Si todavía no anotas tus gastos, empieza hoy: el próximo mes ya tendrás con qué comparar.
Paso 2: ajusta tu presupuesto, porque el total no se estira solo
Si el mercado subió, súbele su presupuesto. Pero tu sueldo no creció con él, así que ese dinero tiene que salir de otra categoría: menos comidas fuera, una suscripción menos o un gusto más pequeño este mes. Ajustar no es fracasar; es darle a cada categoría lo que de verdad necesita.
Un error común es dejar el presupuesto igual, “a ver si alcanza”, y pagar la diferencia con la tarjeta: así el alza de precios se convierte en deuda. Otro es recortar justo lo que te cuida, como el ahorro o la buena comida, en lugar de lo que puedes pausar sin problema.
Paso 3: cuida lo que te queda hasta tu próximo pago
Cuando los precios suben, mirar el saldo del banco no basta, porque una parte ya tiene dueño. Lo útil es saber cuánto te queda de verdad después de lo que vence antes de tu próximo pago, y revisarlo cada vez que gastas. En Oslo, cada vez que anotas un gasto se ajusta lo que te queda, así ves el alza antes de que se acabe el mes y no después.
Y unos trucos de mostrador que nunca fallan: compara precios por kilo o por unidad, no por paquete; compra lo de temporada; ve con lista; y revisa cada tanto los gastos fijos que suben solos, como el plan del celular o los servicios.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calculo mi propia inflación?
Compara lo que pagaste este mes por las mismas cosas con lo que pagaste el mes anterior. Resta el valor anterior al nuevo, divide el resultado entre el valor anterior y multiplica por 100. Si tu mercado pasó de 100 a 106, subió 6 %. Hazlo con tus categorías más grandes, como mercado, transporte y servicios, y verás cuál te pesa más.
¿Por qué siento que todo sube más que la inflación oficial?
Porque la cifra oficial es un promedio de muchos productos y servicios, y lo que tú compras es distinto. Si gastas buena parte de tu sueldo en comida o transporte y esos precios subieron más, tu inflación es mayor. Además, las cosas que compras cada semana se notan más que las que compras una vez al año.
¿Qué hago si mi sueldo no sube al ritmo de los precios?
Reorganiza antes de endeudarte. Sube el presupuesto de lo esencial y bájalo en lo que puedes pausar, como comidas fuera, suscripciones o compras por impulso. Revisa los gastos fijos que suben solos. Evita cubrir la diferencia con la tarjeta, porque convierte el alza en deuda con intereses, y anota tus gastos para ver el efecto real.
Fuentes
Esto es educación financiera, no asesoría: Oslo no recomienda créditos ni inversiones. Las decisiones sobre tu dinero son tuyas.


